
El equipo venía de ganar en condición de visitante 0 – 1 frente al Bolton, importante, pero su juego mediocre y de equipo de media tabla no hace ilusionar.
Esta vez enfrentábamos al Napoli en Anfield, donde la rivalidad con los italianos se sentía en las gradas, y todos esos sentimientos se transportaron al campo de juego. Nuevamente la mística nos acompañaría para quedarnos con los tres puntos.
El equipo formaría con: Reina, Johnson, Carragher, Kyrgiakos, Konchesky, Spearing, Poulsen (Eccleston), Jovanovic (Gerrard), Meireles, Shelvey, Ngog (Lucas).
Los reds salieron con ganas, tratando de controlar el balón, pero la falta de claridad al transportarlo y de ir al frente, poco a poco hizo que el rival tomara confianza. Al minuto 28, en un descuido de Christian Poulsen, el argentino Lavezzi quedaría habilitado tras pase de cabeza de Edison Cavani, y ya con el arco a gusto, convertiría el primer tanto del partido, que no era sorpresa, los italianos en ese punto atacaban más.
El Liverpool llegaría con uno o dos disparos tímidos de Ngog y Johnson, mientras que los más incisivos en el medio campo eran Jovanovic y Meireles, pero sin mayor fortuna. Al final del primer tiempo el equipo no mostraba nada nuevo, esa falta de alma, de preparación, de juego, nos está matando, nadie sabe cuántos partidos más necesita Hodgson para hallar el equipo ideal.
En la segunda mitad ingresaría el Capitán Fantástico, por Jovanovic, y de ahí el equipo tomaria mas peso en la delantera. El Napoli aprovechaba a su hombre más veloz, Lavezzi para crear peligro, pero no contaron con suerte, mientras que los reds empezaban a sentir impotencia; los pases no eran acertados y la desconcentración iba aumentando.
Cuando muchos creyeron que los tres puntos se irían a Italia, comenzaría el solo de Gerrard. Al minuto 75, en una equivocación del ex - Liverpool Andrea Dossena, la pelota quedaría peleada entre De Sanctis y Gerrard, siendo este ultimo el que la empujaría al fondo del arco. 1-1 y el capitán les cerró el pico a los marrulleros italianos.
Con la moral arriba, pero el tiempo casi acabado, el escurridizo Johnson seria derribado en área italiana, por lo que el árbitro no dudaría en señalar el punto penal, y nadie más podía cobrarlo, sino el inmortal numero 8… 2 – 1 y la tranquilidad para los aficionados.
Casi no nos reponemos de la celebración anterior, y en un rápido contra golpe de los reds, nuevamente Gerrard, con una hermosa vaselina, le pondría el punto final a este difícil encuentro, donde en los minutos finales, un solo jugador de camiseta roja, le ganaría a once azules…
Este domingo, por Premier League, nos enfrentaremos contra el sobre valorado líder Chelsea, y al parecer el holandés Kuyt volvería al equipo.

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