6 de julio de 2009

Liverpool vs. Manchester United: dos ciudades, dos equipos, un duelo a muerte.



Muchos se preguntaran porque tanto alboroto por el último acontecimiento donde se vio envuelto el ex jugador del Liverpool Michael Owen, pues bueno, más que un nombre o jugador, está la rivalidad entre las dos instituciones más ganadoras de la Premier League, que no se remontan simplemente a lo futbolístico. Vagando por la red, me encontré un artículo que puede explicar más o menos el conflicto entre las dos ciudades y sus respectivos equipos (advierto: puede ser un poco parcializada hacia el Manchester, pero que se puede hacer, ellos son la mentira mejor montada para la prensa).

---Separadas por apenas 55 kilómetros, las dos urbes tienen una población similar, unos 450.000 habitantes, pero su actitud y estética se han definido de manera opuesta tras décadas de mirarse la una a la otra.

El fútbol es el resumen de dos filosofías distintas de entender la vida y el reflejo del lugar en el mundo que cada una de las dos ciudades parece dispuesta a defender.

"La rivalidad futbolística entre Liverpool y Manchester era sólo un síntoma de un sentido de la diferencia más profundo", observó la escritora liverpooliana Linda Grant en un viejo artículo de 'The Observer', en el que intentaba combatir el arquetipo del 'scouser' rudo, agresivo y proletario.

Sin embargo, su éxito fue escaso. Liverpool es una ciudad aún asociada a los movimientos obreros más combativos de la Gran Bretaña de Margareth Thatcher, que mientras gobernaba el país con 'mano de hierro' en los 80, tenía una piedra en el zapato en la ciudad del Merseyside, dirigida nada menos que por el ala trotskista del partido Laborista.

"Maggie nos odiaba", aseguró Phil Hughes, alcalde de la ciudad. "Las inversiones fluían en todas direcciones menos hacia Liverpool". Después llegaron las tragedias en los estadios de Heysel y Hillsborough, donde decenas de personas perdieron la vida, y el cuadro terminó de completarse.

El desarrollo de Manchester estuvo muy ligado al de Liverpool, pues se convirtió en la mayor ciudad manufacturera del mundo en la Revolución Industrial gracias, en parte, a la cercanía al puerto del río Mersey.

Al igual que Liverpool, sufrió la pérdida de muchos puestos de trabajo en la reconversión industrial de los 80, pero inversiones públicas le ayudaron a salir del bache. Tras el atentado del IRA en 1996, la ciudad aprovechó para regenerar completamente el centro de su ciudad y convertirlo en un atractivo centro comercial.

Manchester parece haber apostado por un estilo de vida más londinense, e incluso tiene su propio 'Manchester Eye', una noria gigante en la que los turistas pueden observar desde las alturas el 'skyline' urbano.

Los dos han sido siempre el peor enemigo uno del otro. Wayne Rooney y Gary Neville han sido ambos muy verborragicos al declarar su disgusto por el Liverpool, mientras que Steven Gerrard ha dicho lo mismo sobre los Diablos Rojos. Es un hecho en esta vida que Manchester United y Liverpool, simplemente se odian. Tal es así, que ningún jugador ha realizado una transferencia directa de uno a otro desde que Phil Chisnall se mudo a Anfield en 1964. Esto muestra que tan seria es la rivalidad.

En los últimos años, se ha vuelto un enfrentamiento personal entre los managers, con Rafa Benítez criticando a Alex Ferguson y viceversa. Si los seguidores del Liverpool han alentado al Everton de la manera en que lo hicieron, cuando estos se enfrentaron al Manchester en la FA Cup, uno puede dar fe de que tanto sienten el odio hacia los Red Devils.

Los de Anfield ganaron el derecho de cargar a su adversario cuando se impusieron al Manchester en Old Trafford por 4-1 en Marzo de 2009. Fue una gran victoria que lamentablemente no sirvió para frenar a los de Ferguson en su camino hacia el título.

Lo que angustia a los seguidores del Liverpool es que desde que obtuvieron su último título de liga en 1990, el United se ha coronado campeón de la Premier en 11 ocasiones. Los dos se han cruzado en la final de la FA Cup en dos oportunidades y en ambas los de Manchester salieron victoriosos.

La primera vez ocurrió en 1977 y la segunda en 1996. LA final de 1977 fue a todo o nada: Liverpool luchaba por ganar la Triple Corona formada por la Premier League, la FA Cup y la Copa de Europa. Manchester United luchaba por impedirlo a toda costa y por ganar su primer FA Cup desde 1963. Liderados por Bob Paisley, Liverpool era el lado más fuerte. Junto a él jugaban Phil Neal, Kevin Keegan, Jimmy Case, Terry McDermott y Emlyn Hughes. Para Manchester United jugaban ese día Jimmy Nicholl, Steve Coppell, Lou Macari and Martin Buchan. Interesantemente, los tres goles del encuentro fueron concebidos en tan solo 5 minutos de explosión. Stuart Pearson abrió el marcador, Case igualo y Jimmy Greenhoff anoto el tanto ganador 3 minutos después. 19 años después, los dos se encontraron en la final de la FA Cup nuevamente. Jamie Redknapp, John Barnes, Steve McManaman, Robbie Fowler e Ian Rush eran del lado del Liverpool, mientras que el United incluía en su formación a estrellas estelares como David Beckham, Roy Keane, Ryan Giggs y Eric Cantona. Fue justamente el francés quien le dio la victoria a su club en el minuto 85, en lo que fue un pobre encuentro. Pero cuando se juega esta clásico, lo único que importa es el resultado final, de manera tal que los jugadores del Manchester no podían ser más alegres, al haberle ganado el título al rival jurado.

Liverpool también tuvo la chance de negarle al United la triple consagración en 1999, pero perdió por 2-1 en la cuarta ronda. Pero en el 2006 si ganaron la FA Cup con un ingrediente extra: dejaron afuera de la competencia al Manchester en la quinta ronda, gracias a un 1-0 cortesía de Peter Crouch anotado en Anfield.

Increíblemente, esta fue la primera victoria del Liverpool sobre Manchester por FA Cup en 85 años. Ferguson dijo después de dicho partido "Han pasado 85 años desde que Liverpool nos ha ganado en la FA Cup y yo esperaba que hubieran pasado otros 85 años, de modo que yo ya no estaría aquí para verlo". Esta cita es muestra fiel del sentimiento que produce este clásico. El sentimiento es compartido: en su autobiografía, Steven Gerrard dice "durante los 90 minutos de partido, quiero que el United muera".

En los años 70 y 80 fue el Liverpool quien ha sido notablemente dominante en esta rivalidad, pero en los últimos 20 años, ha sido todo del Manchester. La rivalidad entre Liverpool y Manchester se asemeja hoy día a aquella entre el hermano mayor y el menor: es personal, tensa y siempre alguno de los dos termina en llanto. Los dos saben que se juegan mucho cuando se enfrentan. Es que, estos dos equipos, simplemente, se odian.---

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